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Preguntas para hacerle a tu neurólogo sobre la epilepsia

Epilepsy Mate no es un producto sanitario y no ofrece consejo médico. Consulta siempre a tu médico sobre tu tratamiento.

Una cita de neurología es corta — a menudo menos de 30 minutos — y es fácil salir sin haber hecho justo la pregunta que más te importaba. La solución es sencilla: lleva tus preguntas por escrito. Esta guía te ofrece listas ya preparadas para tu primera cita de epilepsia y para las visitas de seguimiento, además de consejos de preparación para aprovechar cada minuto.

Preguntas para la primera cita

Una primera cita suele cubrir tu diagnóstico, las pruebas que puedas necesitar y un plan de tratamiento. No tienes que preguntarlo todo. Elige las preguntas que más te importen, escríbelas y, si te resulta más fácil, entrega la lista al principio de la visita.

  • ¿Qué tipo de crisis tengo? La epilepsia no es una sola enfermedad. El tipo de crisis determina el tratamiento, las pruebas y los consejos de seguridad, así que esta respuesta es la base de todo lo demás.
  • ¿Qué pruebas necesito y qué nos dirá cada una? Las pruebas habituales incluyen el EEG, que registra la actividad eléctrica del cerebro, y la resonancia magnética, que toma imágenes detalladas del cerebro. Pregunta por qué se pide cada prueba.
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? Para la mayoría de las personas, el punto de partida es un medicamento anticrisis. Pregunta qué opciones hay y por qué tu neurólogo recomienda un camino y no otro.
  • ¿Qué efectos secundarios debo vigilar? Pregunta cuáles son frecuentes y suelen desaparecer, y cuáles significan que debes llamar a la consulta de inmediato.
  • ¿Qué debemos hacer mi familia o yo cuando ocurra una crisis? Asegúrate de que las personas de tu entorno conocen lo básico: poner a la persona de lado, no meterle nada en la boca y cronometrar la crisis.
  • ¿Cuándo es una crisis una emergencia? La regla estándar: una crisis que dura más de 5 minutos, o crisis repetidas sin recuperación entre ellas, obliga a llamar a los servicios de emergencia. Pregunta si en tu caso aplica algo más.
  • ¿Puedo conducir, trabajar y hacer ejercicio? Las normas de conducción dependen de dónde vives y de cuándo fueron tus últimas crisis. Pregunta qué aplica en tu caso y si alguna actividad — nadar solo, trabajar en altura — debería esperar por ahora.
  • ¿Cuáles son mis desencadenantes probables? Un desencadenante es cualquier factor que hace más probable una crisis en tu caso, como dormir poco, el estrés o el alcohol. Pregunta cuáles importan más y cómo reducirlos.
  • ¿Cómo mediremos si el tratamiento funciona? Acuerda con tu neurólogo qué significa el éxito — normalmente menos crisis o ninguna, con efectos secundarios llevaderos — y cómo hacerle seguimiento entre visitas.
  • ¿A quién contacto entre citas? Pide un nombre o un número de teléfono para las preguntas que no pueden esperar a la próxima visita.

Preguntas para las citas de seguimiento

Las visitas de seguimiento giran en torno a una sola cosa: ¿está funcionando el plan? Tu lista puede ser más corta y más concreta.

  • ¿Mi tratamiento actual funciona tan bien como esperabas a estas alturas?
  • ¿Deberíamos ajustar algo? Con tus crisis y efectos secundarios recientes sobre la mesa, pregunta si vale la pena hablar de un cambio — o si lo mejor es mantener el rumbo.
  • ¿Qué muestran mis registros? Pide a tu neurólogo que revise contigo tu registro de crisis. ¿Vas mejor o peor que en la última visita?
  • ¿Qué hacemos con los efectos secundarios que he notado?
  • ¿Hay opciones nuevas? Los tratamientos evolucionan. Si las crisis continúan con el plan actual, pregunta cuál sería el siguiente paso.
  • ¿Ha cambiado algo para mi vida diaria? Por ejemplo, si siguen aplicando las restricciones para conducir o si una actividad en pausa puede volver con seguridad.

También puedes añadir preguntas que afecten a tu propia vida, como el trabajo, el deporte, el alcohol, la anticoncepción o los planes de embarazo.

Cómo prepararte

Las buenas preguntas obtienen mejores respuestas cuando van acompañadas de buena información. Algunas cosas que llevar:

  • Tus registros de crisis. Resume cuántas crisis tuviste desde la última visita, de qué tipos fueron, cuánto duraron y en qué circunstancias — hora del día, mal sueño, una dosis olvidada y cualquier aura, esa sensación de aviso que algunas personas notan justo antes de una crisis. Un diario de crisis lo hace fácil, y si registras tus crisis en Epilepsy Mate puedes generar un informe médico compartible a partir de tus entradas — mira las funciones — listo para entregar en mano o enviar por adelantado.
  • Tu lista completa de medicamentos. Incluye los medicamentos anticrisis, otras recetas, los productos sin receta y los suplementos. Algunos pueden interactuar entre sí.
  • Un relato sincero de las dosis olvidadas. Un medicamento solo puede valorarse con justicia si tu neurólogo sabe con qué regularidad lo tomaste. No se trata de juzgarte — y nunca dejes ni cambies un medicamento por tu cuenta.
  • Un testimonio o un vídeo corto. Muchas personas recuerdan poco de sus propias crisis. Alguien que haya visto una puede describir cómo empieza, qué hace tu cuerpo y cómo te recuperas. Si alguien cercano puede grabar con seguridad un vídeo corto, esas imágenes suelen ayudar más que cualquier descripción — pero nadie debe grabar nunca en lugar de ayudar.

Después de la cita

Antes de irte, repite el plan con tus propias palabras: qué cambia, qué pruebas se piden, qué vigilar y cuándo volver. Es la forma más sencilla de detectar un malentendido mientras tu neurólogo todavía está delante.

Cuándo hablar con tu médico

No lo guardes todo para la próxima visita programada. Contacta antes con tu equipo médico si tus crisis se vuelven más frecuentes, más largas o diferentes a las de antes; si los efectos secundarios son nuevos o empeoran; si te lesionaste durante una crisis; o si estás pensando en dejar o cambiar un medicamento — habla siempre con tu equipo antes de actuar. Y recuerda la regla de emergencia: una crisis que dura más de 5 minutos, o crisis repetidas sin recuperación completa entre ellas, es una emergencia — llama de inmediato a los servicios de emergencia.