← Todos los artículos

Epilepsia catamenial: cuando las crisis siguen tu ciclo menstrual

Epilepsy Mate no es un producto sanitario y no ofrece consejo médico. Consulta siempre a tu médico sobre tu tratamiento.

En algunas personas que menstrúan, las crisis no se reparten de forma uniforme a lo largo del mes. Se agrupan en torno a ciertos momentos del ciclo menstrual, y el patrón se repite ciclo tras ciclo. Este fenómeno tiene nombre — epilepsia catamenial — y la forma de saber si te ocurre a ti es sorprendentemente práctica: registra juntas tus crisis y las fechas de tu ciclo, y deja que el patrón se muestre por sí solo.

Qué es la epilepsia catamenial

La epilepsia catamenial es la actividad de crisis que cambia con el ciclo menstrual. La palabra «catamenial» procede de un término griego que significa «mensual». No es una enfermedad aparte ni un tipo distinto de epilepsia: es un patrón temporal que puede acompañar a muchas formas de epilepsia. En ciertas fases del ciclo, las crisis se vuelven claramente más frecuentes, y esto sucede mes tras mes, no una sola vez.

Es un concepto reconocido en la atención de la epilepsia, descrito desde hace mucho tiempo en la literatura médica. Así que si tienes la sensación de que tus crisis siguen tu ciclo, no lo estás imaginando: el vínculo es real en algunas personas y merece estudiarse en serio.

Por qué el ciclo puede influir en las crisis

El ciclo menstrual está dirigido por hormonas, los mensajeros químicos del cuerpo, cuyos niveles suben y bajan con un ritmo regular a lo largo del mes. Esas mismas hormonas también actúan sobre el cerebro. Los cambios en el equilibrio hormonal pueden modificar la facilidad con la que se activan las células cerebrales: algunos cambios empujan al cerebro hacia una mayor excitabilidad y otros tienen un efecto estabilizador.

En la mayoría de las personas esto no supone ninguna diferencia perceptible. Pero en algunas personas con epilepsia, el umbral de crisis — la facilidad con la que puede empezar una crisis — parece moverse con estas mareas hormonales. Por eso los cambios hormonales aparecen en las listas de desencadenantes reconocidos, junto a otros más conocidos como la falta de sueño, el estrés y las dosis de medicamento olvidadas. Nuestro artículo sobre desencadenantes frecuentes de crisis repasa la lista más amplia.

En qué momentos del ciclo pueden agruparse las crisis

Los médicos describen el patrón en ventanas generales, no en días exactos, porque cada ciclo es un poco diferente:

  • En torno a la menstruación. Las crisis se agrupan en los días justo antes de la regla o durante ella.
  • En torno a la ovulación. Las crisis se agrupan hacia la mitad del ciclo, cuando se libera un óvulo.

No todas las personas encajan exactamente en una de estas ventanas, y algunas notan una ventana propia. El rasgo definitorio es la repetición: crisis que se concentran en la misma fase del ciclo, ciclo tras ciclo.

Por qué el registro es la clave del diagnóstico

No existe un análisis de sangre ni una prueba de imagen que confirme por sí sola la epilepsia catamenial. El diagnóstico se basa en demostrar el patrón, y eso requiere dos registros llevados en paralelo: cada crisis con su fecha, y las fechas de tu ciclo, empezando por el primer día de cada regla.

Un solo mes no basta, porque una coincidencia aislada es posible. Los médicos suelen pedir crisis y fechas del ciclo registradas juntas durante al menos dos o tres ciclos antes de poder confirmar un patrón. Varios ciclos con el mismo calendario convierten una corazonada en pruebas con las que un neurólogo puede trabajar.

Este es exactamente el trabajo para el que se creó el diario de crisis. Si aún no llevas uno, nuestra guía para llevar un diario de crisis explica qué anotar y cómo mantener el hábito.

Cómo registrar ambos a la vez

El método es sencillo, y la constancia importa más que el detalle:

  • Anota cada crisis con su fecha y hora, más una breve descripción de lo ocurrido.
  • Marca el primer día de cada regla. Si puedes, anota también cuándo termina.
  • Si ya sigues tu ovulación, añade esas fechas. Si no, no te preocupes: las fechas de la regla ya son un buen punto de partida.
  • Apunta también otros posibles desencadenantes, como dormir poco o una dosis olvidada, para no confundir un patrón hormonal con otra causa.
  • Continúa durante al menos dos o tres ciclos completos antes de sacar conclusiones.

Una aplicación de diario de crisis lo hace más fácil: cada entrada lleva segundos, nada se pierde y la vista de calendario te permite, a ti y a tu médico, ver las agrupaciones de un vistazo. Si prefieres el papel, nuestras plantillas de diario de crisis para imprimir funcionan igual de bien: marca tus días de ciclo en la columna de notas.

Qué viene después

Lleva tu registro a la consulta. Puede que tu médico quiera descartar primero otras explicaciones y te pregunte por tu ciclo, tu rutina de medicamento y tu sueño. Si el registro respalda un patrón catamenial, tu neurólogo puede comentar contigo las opciones. En qué consisten depende de cada caso: de tu tipo de crisis, tu ciclo, tu tratamiento general y tus prioridades. Lo importante es que la conversación se apoye en datos reales y no en suposiciones.

Mientras tanto, nunca cambies ni dejes tu medicamento por tu cuenta. Un cambio sin supervisión puede empeorar las cosas.

Cuándo hablar con tu médico

Plantea la cuestión en tu próxima cita en cuanto sospeches una relación entre tus crisis y tu ciclo — incluso antes de tener meses de datos, para que tu médico sepa qué buscar. Ponte en contacto antes si tus crisis se vuelven más frecuentes o más largas, si aparece un nuevo tipo de crisis o si las crisis alteran tu día a día alrededor de la regla. Y recuerda la regla estándar: una crisis que dura más de 5 minutos es una emergencia médica; llama a urgencias de inmediato.