Primeros auxilios: qué hacer cuando alguien tiene una crisis
Ver a alguien tener una crisis puede dar miedo, sobre todo la primera vez. La verdad tranquilizadora es que la mayoría de las crisis se detienen solas en pocos minutos y no causan daños duraderos. Conocer unos pasos sencillos de primeros auxilios te permite mantener a la persona segura hasta que la crisis pase.
Mantén la calma, quédate cerca y cronometra la crisis
Tres reglas básicas se aplican a todo tipo de crisis. Primero, mantén la calma: tu serenidad ayuda a la persona y a todos los que están alrededor. Segundo, quédate con la persona hasta que la crisis termine y esté totalmente despierta. Tercero, cronometra la crisis. Mira un reloj o tu teléfono en cuanto empiece. El tiempo importa, porque una crisis que dura más de 5 minutos es una emergencia médica. Si se ha reunido gente, pide que se aparten para darle a la persona espacio y privacidad.
Paso a paso durante una crisis tónico-clónica
Una crisis tónico-clónica es la que la mayoría de la gente imagina: la persona pierde el conocimiento, sus músculos se ponen rígidos y sus brazos y piernas se sacuden. Esto es lo que debes hacer:
- Ayuda a la persona a tumbarse en el suelo si está sentada o de pie, para que no se caiga.
- Gírala suavemente hacia un lado. Esto le ayuda a respirar y permite que la saliva salga de la boca.
- Coloca algo blando y plano bajo su cabeza, como una chaqueta doblada.
- Afloja cualquier cosa ajustada al cuello — una corbata, una bufanda o un cuello abotonado — y quítale las gafas.
- Aparta los objetos duros o afilados para que la persona no pueda hacerse daño.
Después, observa y espera. La mayoría de las crisis tónico-clónicas terminan solas en uno a tres minutos.
Las dos grandes prohibiciones
Nunca sujetes a la persona. Inmovilizarla o intentar detener los movimientos no acortará la crisis y puede causar lesiones a ambos.
Nunca metas nada en su boca: ni tus dedos, ni una cuchara, ni agua ni medicamentos. Es un mito que alguien pueda tragarse la lengua durante una crisis. Un objeto en la boca puede romper dientes, herir la boca o bloquear las vías respiratorias. Espera a que la persona esté totalmente despierta y alerta antes de ofrecerle comida o bebida.
Cómo ayudar en crisis no convulsivas
No todas las crisis incluyen convulsiones. Durante algunas crisis focales (crisis que empiezan en una zona del cerebro) o crisis de ausencia (breves episodios de mirada fija), la persona puede parecer confundida, mirar al vacío, deambular o manipular objetos sin sentido. Puede que no responda cuando le hables.
No la agarres ni le grites. Háblale con calma y guíala con suavidad lejos de cualquier peligro: tráfico, escaleras, agua o superficies calientes. Quédate con ella hasta que vuelva a estar totalmente consciente y luego explícale con sencillez lo que pasó.
Cuándo llamar a los servicios de emergencia
La mayoría de las crisis no necesitan ambulancia. Llama de inmediato al número local de emergencias si:
- Es la primera crisis de la persona en su vida.
- La crisis dura más de 5 minutos.
- Empieza una segunda crisis antes de que la persona se recupere de la primera.
- La persona está herida, tiene problemas para respirar o no despierta cuando terminan las sacudidas.
- La crisis ocurre en el agua.
- La persona está embarazada o tiene una enfermedad como diabetes o una afección cardíaca.
Si tienes dudas, siempre es más seguro llamar.
Después de la crisis
Después de una crisis, muchas personas pasan por una fase de recuperación — los médicos la llaman fase postictal — y pueden sentirse cansadas, confundidas, doloridas o avergonzadas. Quédate con la persona, háblale con frases cortas y tranquilizadoras y ayúdala a llegar a un lugar seguro y cómodo para descansar.
Si puedes, anota lo que viste: cuándo empezó la crisis, cuánto duró, cómo eran los movimientos y cómo se sintió la persona después. Estos detalles valen oro para el equipo médico. Registrarlos en una aplicación de diario de crisis como Epilepsy Mate facilita compartir un registro preciso en la próxima consulta y ayuda al equipo de atención a detectar patrones con el tiempo.
Cuándo hablar con tu médico
Si vives con epilepsia, considera compartir estos pasos con tu familia, amigos y compañeros de trabajo, para que las personas a tu alrededor sepan qué hacer. Habla con tu médico si tus crisis se vuelven más largas, más frecuentes o distintas de tu patrón habitual, si te lesionas durante una crisis o si la recuperación empieza a tardar más que antes. Los cuidadores también pueden pedir al equipo médico un plan de acción escrito que explique exactamente cuándo dar ayuda de emergencia.